Estamos en el final del primer trimestre del año. Se han pasado 3 meses de 2007 sin pausa. Sin prisa, pero sin pausa, a ritmo firme, dÃa tras dÃa. Prácticamente no he tenido oportunidad de escribir en el blog, no porque no ocurrieran hechos dignos de ser contados, sino porque al contrario, por paradójico que parezca, ocurrieron muchas cosas.
El año empezó bien, recibiendo el primero de enero en casa de unos amigos. A finales de enero tuve el viaje de empresa anual: el Kickoff. Esta vez tuvo lugar en los alpes franceses, concretamente en Les Arcs. Un lugar espectacular, paisaje tÃpicamente alpino. El viaje fue de jueves a sábado, un poco agotador, pero con muchas risas. Comimos muy bien, especialmente muchos platos tÃpicos de la zona como las fondues, raclettes y demás buenas combinaciones de quesos franceses. Hubo poca nieve, al igual que casi toda Europa debido a los problemas del cambio climático. Se siente cada vez más. Sin embargo, hubo suficiente como para disfrutar de una caminata nocturna por los bosques nevados con antorchas y raquetas (las de los pies, no las de tenis),
disfrutar de una discoteca en el pueblo y cenar en una cabaña en medio de una montaña rodeada de árboles a la que sólo se puede llegar a pie, esquiando o en vehÃculos de nieve. Las jornadas laborales fueron demasiado rápidas, debido al poco tiempo. El año anterior estuvo mejor, hubo más tiempo y pudimos aprovechar las charlas y presentaciones. En resumen, una experiencia inolvidable, desde luego.
Al volver el sábado la cosa mejoró todavÃa un poco más porque ya estaban en Madrid mis padres, con quienes pasamos un mes en familia fantástico. Nos ayudaron mucho con MatÃas, disfrutaron mucho de su nieto y él estaba encantado con sus abuelos. Les regaló una sonrisa constante desde el primer momento. El mes se esfumó como arena entre los dedos, como suele pasar cuando uno disfruta del tiempo minuto a minuto. Aún asà nos dio tiempo a estar juntos, hablar, compartir cenas, desayunos, paseos, visitas, caminatas. Esta vez también nos visitó mi abuela, asà que MatÃas pudo pasar tiempo con su bisabuela, hecho que poca gente puede experimentar. Yo también tuve la suerte de conocer a una de mis bisabuelas. Aunque en esta visita no salimos mucho de Madrid, pasamos unos dÃas estupendos.
Después llegó la guarderÃa. Coincidió con los últimos dÃas que mis padres estuvieron en casa, cosa que fue de gran ayuda. Unos brazos extras para organizarnos otra vez los horarios, el trabajo de Ale y la entrada y salida de la guarderÃa. Fue muy difÃcil dejar a MatÃas en un entorno nuevo, rodeado de gente desconocida. Fue mucho más difÃcil para nosotros que para él, claro. Dejarlo sólo sin saber lo que harÃan con él me produjo una sensación horrible, como un vacÃo, un estrés constante. Toda mi atención se iba al reloj, esperando que dieran las 3 de la tarde, momento en que Ale llegaba para recogerlo y poder hablar por teléfono para ver cómo estaba nuestro MatÃas. Hoy, 2 meses después, estamos mucho más tranquilos. De todas formas, la guarderÃa está dejando su huella: 1 catarro fuerte, 1 catarro más suave y mocos y tos constantes. A pesar de eso, ya estamos bastante más adaptados a los horarios de MatÃas.
Por otro lado, estos tres primeros meses han sido de mucho trabajo. Afortunadamente, cada vez tengo más proyectos que se concretan, propuestas interesante que se hacen realidad. Lo único malo es que me sacan mucho tiempo, pero es asÃ, no se puede tener todo. Lo bueno es que tengo mucho trabajo, no me puedo quejar. Aún asÃ, sigo disfrutando del tiempo libre con Ale y MatÃas, paseando, aprovechando los dÃas de sol para salir a comer y dar una vuelta, esperando a que haga un poco más de calor para empezar con las escapadas de fin de semana.
Para que puedan seguir la evolución de MatÃas en estos 3 meses me abrà una cuenta en flickr. Lo voy a probar. Está bastante mejor que Yahoo! Fotos, pero lo malo de éste otro servicio es que me permite presentar las últimas 200 fotos subidas. Ese lÃmite no me convence, pero de momento voy a ir subiendo acá las actualizaciones de fotos. En este enlace están mis fotos.
Un abrazo,
Fede
