Hace unos días llegó a mis manos la película / documental de Michael Moore sobre el estado del sistema de sanidad en Estados Unidos: Sicko. En cuanto Matu se durmió la pusimos porque nos interesaba mucho ver lo que este hombre comentaba sobre su sistema de salud y la comparación que hacía con otros, como el europeo.
Al finalizar la película, me encontré con dos ideas que tengo que profundizar:
- Mi concepto de sistema público, administración pública, rol del estado o como quiera llamarse, ha cambiado radicalmente desde que vivo en España. Y eso ha ocurrido sin darme cuenta, hasta que vi esta película.
- Necesito hablar con al menos 3 personas oriundas de Estados Unidos que estén a favor del sistema de salud actual, para escuchar la otra versión de los hechos.
Lo primero que me impactó de la película fue lo mucho que le costaba a Michael Moore entender o aceptar que en Europa la salud es pública, gratuita y de alta calidad. Es decir, su concepto de hospital público previo le hacía pensar que en los paises europeos con un sistema socialista de organización, los hospitales carecían de medios, los médicos “públicos” ganaban sueldos pobres, vivían en condiciones miserables y su conocimiento sobre la medicina era al menos dudoso. También pensaba que, por ser algo gestionado por el gobierno, la burocracia sería insoportable, con consecuencias fatales ya que se trata de temas que normalmente no pueden esperar. Imaginen su cara de sorpresa al entrar a un hospital público de Londres con la última tecnología, conocer a un médico general (no especialista) que ganaba 200.000 dólares al año, vivía en una casa de 1.000.000 de dólares (si, un millón) y su coche era un Audi (si, un Audi).
Leyendo críticas a Michael Moore, muchos dicen que sus argumentos no son reales. Que se inventa las cosas. Personalmente no sé lo que ocurre en Estados Unidos, de ahí que quiero hablar con gente que viva allá. Tampoco sé lo que ocurre en Londres por experiencia propia, sino por comentarios de otros. Lo que sí sé perfectamente es lo que ocurre en España. Acá, los hospitales públicos tienen la mejor tecnología. Son muchísimo más avanzados que los hospitales privados. Los médicos de los hospitales están muy preparados, hacen cantidad de cursos y cuentan con todos los medios que necesitan, incluso de sobra. ¿Qué ocurre con la burocracia? En las ciudades grandes como Madrid, la guardia de un hospital público suele estar colapsada. Si voy con un dolor de garganta, lo más probable es que tarden 2 o 3 horas en atenderme, o incluso bastante más. También hay casos de gente que se muere por falta de atención. Pero son tan pocos casos que casi todos salen por la tele… Los sueldos son buenos, muy buenos si se trata de un especialista. También ocurre que la medicina clínica general no se atiende en los hospitales sino en los centros de salud municipales. Ahí es otra historia… Todo hay que decirlo. Médicos hay, medios también, pero la calidad de los diagnósticos deja mucho que desear. Creo que esel punto más débil de la medicina pública en España.
Si pensamos un momento todo esto, si lo razonamos, tiene toda la lógica del mundo. ¿Porqué un hospital público tiene mejor tecnología que uno privado? Sencillamente porque la diferencia de presupuestos es obscenamente gorda. Hay pocas empresas privadas en este mundo que pueden competir con el presupuesto que se asigna año a año a la sanidad pública en España. Para el año 2007, el presupuesto del Ministerio de Sanidad y Consumo es de 1.285.684.480 euros. No todo es para los hospitales, evidentemente, pero sí una buena parte.
Ahora bien, ¿España tiene un sistema de sanidad público perfecto? No, claro que no. Es un sistema que funciona en la generalidad de los casos, nada más. Estoy seguro de que en Estados Unidos el sistema también funciona para la generalidad, o al menos eso supongo. La diferencia está en la base. Es decir, si es una entidad privada la que decide si te deben atender en el hospital o no, entonces uno está en manos del dinero de alguien. Si ese alguien puede encontrar la forma de no tener que pagar tus gastos médicos, es dinero que aumenta sus beneficios al final del año. Eso me parece sumamente grave cuando se trata de aspectos básicos como ser la sanidad, la seguridad, la educación. No es tan crítico discutir si la burocracia empeora o mejora las cosas sin antes dejar claro que no puede ser que una empresa decida sobre el bienestar de una persona. Una empresa lo primero que mira son sus intereses, no existe otra fórmula. El estado los únicos intereses que tiene son los de sus miembros, en este caso, los ciudadanos. Y si hay que aumentar los impuestos para reacaudar más y pagar más hospitales, pues se aumentan y punto. El estado no tiene que ganar dinero, tiene que gastarlo. Como no lo gaste, al año siguiente no se lo dan, así que mejor que lo gaste.
Es evidente que todos los sistemas tienen fallos, agujeros por donde se puede abusar, gente que mete la mano en la guita y se la lleva y un sin fin de contras. Pero como tengo claro que eso pasa en TODOS los sistemas, entonces es algo con lo que hay que lidiar inevitablemente. Es decir, no es un tema de base, como el que comentaba antes, sino un tema de funcionamiento. Una vez establecido el sistema, habrá que definir controles para evitar esos fallos y agujeros.
Por último, lo que Michael Moore no incluyó en su documental es la enorme cantidad de servicios extra que brinda el sistema de Seguridad Social: días de vacaciones (España tiene el mínimo: 22), licencias por enfermedad, maternidad, accidentes (siempre cobrando un porcentaje del sueldo), subsidios varios, y más cosas. Y todo esto teniendo en cuenta que España todavía es un país con muchas carencias comparado con el resto de Europa. De a poco se están acortando las diferencias, pero el estado es todavía mucho más benéfico en países como Alemania, Francia, Inglaterra. A los países nórdicos no los menciono porque tienen unos beneficios que es difícil de creer, como por ejemplo que te pagan 1 año de sueldo para que te tomes 1 año de descanso una vez en tu vida. Mejor no sigo.
Saludos,
Fede