Aprovechando que Diego y Laura pasaban por Madrid y luego se iban a recorrer otras ciudades europeas, nosotros nos apuntamos al plan y fuimos a Londres con ellos. Londres es una de las tantas capitales europeas que queríamos conocer y lo cierto es que no nos defraudó. Fue un viaje agotador porque Matías requiere mucha distracción durante los paseos. A él le da exactamente igual estar frente al Big Ben, la Torre de Londres o el parque que tenemos cerca de casa: si tiene hambre, quiere comer. Aún así, pudimos disfrutar de la ciudad y recorrer gran parte del centro. Lo que más me gustó fue la Torre de Londres, espectacular. Ahí pasamos casi un día entero recorriendo ese punto tan importante en la historia británica.

Como recuerdo de esta travesía, aquí dejo algunas fotos.

Londres 2008

Un abrazo,
Fede