marzo 2006


Tiene título de partido de fútbol, pero no es de deportes de lo que quiero hablar, sino de otra cosa. Desde ayer, Ale y yo entramos en el mundo del servicio doméstico. Hemos contratado una chica que vendrá a limpiar una vez a la semana. Es realmente una gran ayuda, más ahora que Ale está casi en 4 meses de embarazo y tiene que relajarse un poco. Nos libera a ambos de unas tareas que suelen llevarnos bastante tiempo.

Pero tampoco es de eso de lo que quiero hablar, aunque tiene relación. Estoy contento por tener una persona en casa que nos ayude con las tareas del hogar, pero sin embargo tengo una sensación amarga por las condiciones en que se da esto. El servicio doméstico no suele ser como otros servicios. Normalmente viene acompañado con una realidad desagradable, una diferencia social evidente y, lo peor, te hace partícipe. Te dice a la cara que sos parte de un sistema injusto en el que, pudiendo tener una vida acomodada, algunos no la tienen y otros sí. Es injusto porque, en general, la calidad de vida va asociada más a la suerte que a otra cosa.

El caso es que la chica que viene a casa es oriunda de Rumanía, “país del este” (Va entre comillas porque me da asco escuchar esa frase, como si fuera denigrante ser del este. Yo también soy del este ¿no? depende desde donde se mida…). Digamos que su situación no es del todo legal todavía y que hace ya más de 1 año y medio que no ve a sus hijos por tener que venir a España a buscarse la vida limpiando baños para poder mandar algo de dinero a su familia. Digo que esto te hace partícipe porque ahora también parte de ese dinero que envía se lo damos nosotros. Hace más de 18 meses que no vuelve a su país porque, si sale de España, probablemente no pueda volver a entrar en unos 6 meses, por permanecer aquí sin visa. ¡Tenemos que cuidar nuestro estilo de vida! A ver si nos lo roban esos del este…

Con esto no estoy criticando a España, todo lo contrario, si sigo viviendo acá en parte es porque este país está lleno de gente con un corazón grande como una catedral y son más buenos que el pan. Sí, hay imbéciles, pero de esos hay en todos lados. Por suerte son una minoría. Lo que critico es algo un poco más global (por usar una de esas palabras), critico que existan dos realidades diferentes y que por nacer en una parte del globo o en otra ya estés casi destinado a vivir de una u otra forma. Critico que no hacemos nada, o casi nada para no ser injustos con aquellos que realmente hacen. No me enoja, me molesta, me da pena.

España vs Rumanía se refiere a las dos caras de la moneda, esa moneda de la que todos somos responsables y que deberíamos convertir en una moneda con una única cara de una vez. No sé cómo arreglaro, pero me comprometo a intentarlo.

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Quiero compartir con todos la primera foto de nuestro bebé. Ya nos habían hecho otras ecografías, pero en ésta se puede apreciar su cabeza, su cuerpo, sus dimensiones. Las anteriores sólo las entienden los médicos. O eso dicen.

De momento va todo viento en popa, sin problemas ni complicaciones. Acabamos de terminar el primer trimestre y ya estamos entrando en el segundo. ¡¡Ya llevamos 3 meses de embarazo!!

La calidad de la foto no es muy buena, pero de todas formas, en la primera, se puede ver la cabeza, el cuerpo y un poco de los bracitos. Foto

PD: Está cabeza abajo… lo digo porque a lo mejor es complicado entender cuál es la cabecita.

Saludos a todos,
Fede