julio 2006


El lunes pasado llegaron Merce y Tincho de Buenos Aires para disfrutar de su luna de miel en España. Aproveché para pedirme 2 días de vacaciones y así pasar un tiempo con ellos en su paso por Madrid, enseñarles un poco de la ciudad. El lunes recorrimos un poco del centro, lo básico que, en mi opinión, todo visitante de Madrid tiene que ver: el Palacio Real, el Teatro Real, la Plaza Mayor, Puerta del Sol, Bailén, la Plaza de la Villa, y alguna calle más. El martes fuimos a Segovia, a celebrar el cumpleaños de Merce saboreando un cochinillo asado, plato típico de la zona. Un manjar que yo no había probado nunca, como tantas otras cosas que me quedan por conocer.

Yo estaba muerto de andar sin parar durante casi dos días, pero los chicos parecían tener una fuerza inagotable, incansable. Supongo que sería la alegría de empezar una vida juntos, de comenzar a escribir su nueva historia en compañía, eso les dará fuerzas. La diferencia de edad no puede ser, ¡¡sólo le llevo 3 años y medio a mi hermana!! De todos modos la edad no siempre se corresponde con el tiempo transcurrido desde el nacimiento. Uno es más joven o menos joven según sus circunstancias. Y la alegría que se les ve en la cara les debe haber regalado mucha energía, fuerza renovada.

Ahora están recorriendo España. Sus recovecos. Pronto estarán en Madrid otra vez y podremos ir juntos a Galicia, a visitar esa tierra llena de historia. De tanta gente que sabe mucho sobre el desarraigo, sobre dejar sus raíces y echar unas nuevas en otra geografía. Y, por supuesto, tierra de excelente comida. Es un pueblo particular el gallego, siempre me han caído muy bien. Lástima que el tiempo siempre es corto, estaremos sólo un fin de semana. No veo la hora de recorrer Santiago otra vez. Aunque ahora están en plenas fiestas, mañana es el día de su patrono, Santiago de Compostela, y eso estará plagado de gente. Espero que se vayan todos antes del viernes, no me gustan las aglomeraciones.

A la vuelta me aseguraré de subir unas cuantas fotos de nuestros paseos.

Un abrazo,
Fede

Desde hace algunos días incorporé un apartado en la columna derecha del blog sobre los libros que estoy leyendo y los que he leido últimamente. Alguna que otra persona me suele preguntar “¿Qué estás leyendo ahora?” cuando hablamos por teléfono o al encontrarnos en un bar para charlar. Por eso me pareció interesante publicarlo en el blog, que todos sepan por dónde pasean mis ojos durante los viajes en autobús y metro.

Con respecto a mis lecturas, estoy empezando a creer que no tengo idea sobre literatura. Llevo unos meses en que todo lo que leo me resulta apasionante y eso sólo puede deberse a dos cosas: o bien no tengo idea y por lo tanto no soy capaz de reconocer la buena literatura o, por el contrario, inconscientemente elijo excelentes escritores.

De los libros mencionados en el blog, el único que no me ha gustado es “Memoria de mis putas tristes”, de García Márquez. Generalmente no me gustan los libros de este autor. Sé que suena raro porque tiene fama de buen escritor, pero a mi no me gusta. Por el contrario, lo veo más como un iluminado por ráfagas, alguien que tiene momentos de grandiosa inspiración, pero sin embargo es incapaz de controlarlos. Es así que ha escrito algunas obras maravillosas y otras muy malas. Claro que esto es la opinión de un aficionado a la lectura. No tengo autoridad para hacer un juicio serio sobre las cualidades literarias de García Márquez.

Los de Sábato suelen ser un acierto. Es un genio. “El túnel” me lo leí sin parar y el que estoy leyendo ahora, “España en los diarios de mi vejez”, es sencillamente una obra de arte. Lo leo y siento que voy junto al autor durante sus viajes. Está tan bien narrado que la comunicación es directa, como si las palabras fuesen mis propios pensamientos.

Tengo una larga lista de libros y autores que me gustaría leer. Desde novelistas, poetas y ensayistas hasta historiadores, estudiosos, filósofos, pensadores. En cuanto acabe con Sabato voy a empezar con unos autores argentinos a los que les debo una lectura detallada de sus obras, entre ellos Cortázar, Bioy Casares y Borges. De éstos he leido algun cosa ya, excepto de Borges. Intenté leer “El Aleph”, que guardo celosamente en casa y cada tanto lo miro como diciendo “vos y yo pronto nos volveremos a ver”. No terminé de leerlo porque tuve la impresión de que mi mente era muy inmadura para recibir las escrituras de Borges. Estoy convencido de que para saber disfrutar de sus obras hay que tener una cultura literaria previa y por eso lo aparté durante un tiempo.

Seguiré adelante con esta nueva sección y la iré actualizando a medida que lea.

Saludos,
Fede

El próximo 15 de julio el mundo se detendrá, todas las emociones girarán sobre sí mismas para concentrarse en un mismo lugar, en una misma unión, dos corazones serán uno, una vez más. Y el amor se hará presente. De la mano de dos individuos nacerá una nueva familia, y hará mejor nuestro presente y nuestro futuro, y nos regalará un pasado inolvidable.

Mercedes y Martín, ¡sean felices! y disfruten de su nueva vida en matrimonio.

Los queremos mucho.

Matías, Ale y Fede