agosto 2006


El domingo pasado llegó la mamá de Ale de Buenos Aires, para hacernos compañía en el antes y después del parto. Más que nada para estar con Ale estos días previos, en que ya dejó de trabajar y está en casa ultimando detalles y descansado. El martes próximo llega mi mamá, otra visita muy esperada.

Tal y como nos explicaron en el curso de preparación al parto, ayer dejamos preparados todos los bolsos con la ropa de Matías, elementos de perfumería, algunos pañales, ropa de cama para Ale. Algunas cosas sobran realmente porque nos las dan en el hospital, por ejemplo los pañales para los días que Matías y Ale estarán ahí. De todas formas, por si acaso, mejor prevenir que curar.

Lo único malo de hoy es que me parece que tengo el coche jodido. Esta mañana hacía un ruido extraño así que lo voy a llevar al taller a la tarde a ver qué me dicen. Es raro, no debería tener ningún problema. De todas formas, el mes que viene le tocaba la revisión de los 3 años así que aprovecharé y lo haré todo estos días.
Seguiré informando.

Saludos,
Fede

AvilaHace unas dos semanas, exactamente el sábado 12, nos fuimos a pasear por Ávila. Dimos con una oferta de una noche de hotel ahí y decidimos escaparnos para descansar, relajarnos y disfrutar un poco del paisaje castellano. Yo no había estado nunca en Ávila, a pesar de que la tengo a escasos 60 minutos de coche. Me gustó mucho el ambiente que se respira, la gente es sumamente tranquila, pausada, no tienen ese afán de velocidad de las grandes ciudades.

Lo pasamos muy bien. El hotel es espectacular y la ciudad está llena de historia. Recorrimos prácticamente todo el casco antiguo, subimos a la muralla, visitamos la catedral. Bueno, la catedral muy poco, porque ahora está de moda cobrar por entrar a las catedrales. En Madrid todavía es gratis, al igual que en Galicia. En el resto de España se está empezando a comercializar con estas visitas poco a poco. No sé exactamente en qué lugares está ocurriendo, pero parece que acabará apoderándose de todas las iglesias. No me parece mal, en definitiva las iglesias no dejan de ser un templo y los turistas se lo toman como un parque de diversiones. La última vez que estuve en Segovia lo pasé muy mal viendo como un grupo de adolescentes inadaptados juagaba con las armaduras del Alcázar. Jugaba literalmente, las movía, se hacían fotos pasándose los brazos por los hombros y esas cosas. Los guías y vigilantes se encargan de decir “por favor, no se puede tocar”… ¿Por favor? Yo no doy segunda oportunidad: a la primera, a la calle.

En Ávila no había mucha gente por suerte. Los restaurantes estaban llenos, pero no abarrotados. Eso es fundamental para disfrutar de la gastronomía de la zona, que me gustó mucho por cierto. Uno de los platos típicos que comimos fue “Patatas revolconas”. Es un puré de papas, con pimientos, pimentón y un poco de cebolla. Muy buena combinación. La atención en todos lados fue muy agradable también. Acá dejo unas fotos de nuestro paseo.

Un saludo,
Fede

El viernes tuvimos una consulta con el obstetra y ayer fuimos a ver a la matrona. De momento va todo bien, Matías ya está colocado cabeza abajo con intenciones de salir. Pesa alrededor de 2,5 kg y, previsiblemente, pesará unos 3,2 kg al nacer.

Dentro de unos días haremos el primer monitoreo y a partir de ese momento tendremos visitas semanales para ver cómo evoluciona todo. Nos recordaron el tema del ingreso al hospital, algo de papeleo que debemos tener preparado, los efectos personales que conviene que llevemos para el momento del parto y para los días siguientes. Todos asuntos que ya nos habían explicado en el curso de preparación al parto, pero por si acaso, nos lo repiten.

También nos hicieron entrega de otro neceser de regalo, con algunas muestras de varios productos. Es una cuestión de mercado, al mejor estilo de las muestras de medicamentos que tienen los médicos, pero se agradece tener a mano todo lo necesario para cubrir las primeras necesidades. Si hace falta más de cualquier producto, ya lo compraremos. Lo bueno de este tipo de paquetes-regalo es justamente que lo cubren a uno en caso de emergencia. Hay cosas que no se me habrían ocurrido comprar por nada del mundo y, sin embargo, puede que sean necesarias.

Cuando hagamos el monitoreo ya contaré por aquí qué tal sigue todo.

Saludos,
Fede

Ayer pasaron por la tele otro estudio comparativo de las ciudades más caras del mundo. Madrid está, según ese estudio, en el puesto 17 y Nueva York en el 1. Estoy un poco cansado de escuchar cómo se engaña a la opinión pública, más cuando se hace de forma tan evidente.

Lo primero es aclarar qué quiere decir caro. A mí no me importa cuántos euros o dólares tengo que darle al dueño del piso que alquilo, sino lo que esa cantidad significa en mis ingresos totales. Para ilustrar esto y dar por tierra de una vez con las mentiras que sueltan este tipo de informes, he decidido demostrar claramente qué tan caro es Madrid comparado con Nueva York. Sólo me voy a remitir al precio de alquiler de la vivienda porque fue el único apartado que mencionaron en la tele, por lo visto los demás carecían de valor a la hora de manipular el informe. Según el científico que hizo el estudio, la media del precio de alquiler en Nueva York es 2000 euros al mes, mientras que la media en Madrid es 1000 euros al mes. Es decir, 24.000 euros en un caso y 12.000 en el otro, en valores anualizados. Vamos a creernos esos valores, para seguir las mismas bases de comparación que el informe.

Dado un trabajador cualquiera en Madrid, veamos lo que significa pagar 1000 euros por mes de media. Un empleado administrativo con experiencia de unos 5 o 6 años, gana aproximadamente unos 15.000 euros al año. Eso significa que el alquiler de media le supone el 80% de sus ingresos brutos anuales. Si lo comparamos con sus ingresos netos anuales no podría pagarlo. En Nueva York, un administrativo gana de media 36.000 euros al año, por lo que el alquiler de 24.000 euros al año le supone un 67% de sus ingresos brutos anuales. Comparando sólo estos dos valores, el informe ya huele mal. Según estos números, a la misma persona le costaría menos pagar el alquiler en Nueva York que en Madrid.

¿Probamos con un informático? En Madrid un programador con 5 o 6 años de experiencia puede arañar los 30.000 euros al año aproximadamente. En Nueva York, el mismo programador ganaría unos 80.000 euros al año. Esto significa que en Madrid tendría que desembolsar el 40% de su sueldo para pagar el alquiler mientras que en Nueva York tendría que desembolsar el 30%. En posiciones más altas la diferencia es aún más extrema.

¿Entonces es más barato Nueva York que Madrid porque a la misma persona con el mismo trabajo le supone menos esfuerzo el alquiler? No lo sé, pero lo que tengo claro es que estas comparaciones no son acertadas. Hay muchos otros factores que se deben tener en cuenta: los impuestos, las ayudas estatales, el precio de la comida, los servicios básicos, el transporte público, el gasto en ocio y tiempo libre, vestimenta, salud, educación, capacidad de ahorro. En fin, se me ocurren muchas cosas que habría que considerar.

Lo caro no es caro por la cantidad de dinero que se paga sino por el esfuerzo que supone pagarlo. En mi opinión, eso significa caro.

Saludos,
Fede

De acuerdo con los cálculos derivados a partir de las medidas de los huesos de Matías, dentro de 1 mes se cumple la fecha probable de parto. Un mes. Nunca me importó que el tiempo pasara rápido, sinceramente. Siempre lo he aceptado. Es así y punto. Sin embargo, el embarazo me produce una mezcla de ansiedad con fugacidad. Por un lado, el tiempo se me pasa volando. Ya pasaron casi 8 meses desde el día que nos confirmaron que Matías estaba ahí. Por otro lado, la ansiedad me hace verlo distante aún, como si este último mes no fuera a acabar nunca. Tengo muchas ganas de que llegue el día, de seguir adelante, de empezar esta nueva vida, de ver crecer mi familia. De muchas cosas.

El milagro de la vida normalmente es sinónimo de alegría y de felicidad, pero, curiosamente, la gente suele hacer comentarios negativos sobre el tema. Según la opinión popular, tener un hijo es una catástrofe, todo se vuelve negro, la vida feliz desaparece y uno empieza a preferir picar piedra que cambiar pañales.

Afortunadamente yo he cambiado muchos pañales en mi vida gracias a la sabia decisión de mis padres de colaborar voluntariamente con un juzgado de menores para acoger niños en situación de abandono. Un inciso sobre este tema: sí, me encariñé con todos y cada uno de ellos, no soy de piedra y me alegraba mucho cuando el que tuviéramos se fuera de casa porque quería decir que su situación se había solucionado. Segundo incisio: nunca mis padres han recibido un solo peso, centavo, duro, euro, peseta, dolar, o lo que fuera a cambio de los servicios prestados, ni siquiera ayudas para pañales, leche, ropa, etc. Bien, hechos los incisos, como decía, tuve la suerte de bañar, cambiar, alimentar, cuidar y querer a unos cuantos bebés y no tan bebés. Eso me ha llenado de satisfacción siempre y una cosa importante que he aprendido de ello es que los bebés no son bichos raros. No opacan la vida, todo lo contrario, la iluminan. Se dice que son la alegría del hogar, sin embargo yo me pregunto quién lo dice, porque hasta ahora muy poca gente me ha dicho “¡Qué bien! ¡Qué afortunado!”.

Yo estoy contento. Estoy ilusionado. Tengo ganas de tener a mi hijo cerca y dedicarle cada minuto de mi vida a Ale y a Matías. Quiero que mi familia crezca y yo crecer con ella. Será que he recibido otra educación.

Saludos,
Fede

Hace tiempo que uso meebo para mis conversaciones electrónicas. Es un sistema de mensajería instantánea muy bueno, que funciona a través de la web sin necesidad de instalarse ningún programita. Ahora esta gente ha sacado una pequeña herramienta que va a ser revolucionaria: meebome. La utilidad de esta herramienta es permitir a los visitantes charlar con el dueño de la página, siempre que tenga este sistema habilitado, lógicamente.
Ahora, con el recuadro que aparece en la barra vertical derecha podrán charlar conmigo siempre que esté conectado.

Los espero,
Fede

Hace unos días terminé de leer “España en los diarios de mi vejez”, de Ernesto Sábato. Me gustó mucho, está muy bien narrado. Pero no quiero embarcarme en un debate sobre el libro, simplemente quería transcribir una anécdota contada por Félix Grande durante uno de los actos en homenaje a Sábato que tuvieron lugar en España hace unos 4 años y que dieron origen al libro. Los diarios de su vejez son justamente los diarios de viaje de su visita a España. Esta historia refleja lo que muchas personas ven en Sábato y por ello quise publicarla. Sin más dilaciones, he aquí la anécdota.

Recuerden que las dos palabras mágicas con las que terminé esta página eran las palabras piedad y coraje. Ustedes saben que uno de los más grandes guionistas europeos se llama Tonino Guerra. Tonino Guerra es el guionista de los Tavianni, de Vittorio de Sica, de la película Amarcord, y además es un excelente poeta, menos conocido desgraciadamente como poeta que como guionista. Un día, a Tonino Guerra, que es norteño, habitante y nacido en la Romaña, en Italia, le llamó su amigo Vittorio de Sica para que le hiciese el servicio de visitar con él Nápoles, porque De Sica tenía la intención de hacer una película con Nápoles como protagonista, pero no sabía qué quería contar en ella y por ello requirió la participación de Tonino Guerra. Llegaron a Nápoles, estuvieron un par de días caminando por Nápoles, yendo a unos sitios y a otros, y a Tonino Guerra, hombre muy norteño, no le encantó particularmente el aturdimiento, la voracidad automotriz de esa ciudad. Vittorio de Sica ya estaba un poco desesperado, y finalmente, hacia las dos de la tarde de un día de verano muy caluroso, se llevó a Tonino Guerro a una taberna, a una tabernita que era una habitación pequeña, con una ventana que daba a una plaza porticada, tras de la cual se veía borrosomente alguna figura, porque la resolana del día emborronaba las imágenes. De pronto, se abrió la cortina y apareció una pareja, se acercaron los dos al mostrador y dijeron: “Por favor, dénos tres cafés, dos para tomar y uno en suspenso.” Tonino Guerra no entendió, no sabía qué pasaba, miró a Vittorio de Sica y le hizo un gesto de interrogación, y Vittorio de Sica le dijo: “Espera, tranquilo.”

La pareja se tomó cada uno su café, pagaron tres cafés, tomaron dos, y se fueron. Luego pasó un grupo de cuatro personas, tomaron cuatro cafés, los pagaron y se fueron; luego pasaron 5 personas, pidieron siete cafés, cinco para tomar y dos en suspenso, se tomaron sus cinco cafés, pagaron siete y se fueron. Tonino Guerra estaba inquieto, como es propio de un hombre perpetuamente asomado a lo maravilloso, y quería saber qué es lo que ocurría. Vittorio de Sica no decía nada, hasta que de pronto, a través de la ventana, se vio una sombra en medio de la resolana, evidentemente era la figura de un ser humano que avanzaba hacia la tabernita, hacia la pequeña cafetería. Y se abrió la cortina y apareció un mendigo. El mendigo se dirigió al camarero con una mezcla de humildad y de cortesía, y preguntó: “¿Por favor, hay algún café en suspenso?” Y el camarero dijo: “Por supuesto, pase.” Se tomó su café y se marchó.

Bien; todos nosotros estamos, no solamente en algunos momentos de nuestra vida, sino quizá en toda nuestra vida, sedientos de piedad, y sedientos de coraje. La taberna de Nápoles, en donde se regalaba el café a los mendigos, sin humillarlos dándoselo en la mano, esta tarde se ha convertido en una hombre para mí prodigioso, a quien cuantos nos sintamos mendigos, necesitados de piedad y de coraje, podemos acudir seguros de que habrá piedad y coraje para todos.

Saludos,
Fede

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