septiembre 2006


Mat�asHoy hace una semana desde que nació Matías. El viernes 22 de septiembre a las 22:08 llegó al mundo y a nuestros brazos. El jueves de la semana pasada fuimos al hospital tal y como lo habíamos planificado con la obstetra, para ingresar a Ale e inducir el parto. Evidentemente, Matías no quería salir solo y necesitaba un poco de ayuda.

Esa noche transcurrió tranquila porque no hicimos más que acomodarnos en la habitación y esperar al día siguiente, cuando comenzarían con el famoso “goteo”. La matrona nos visitó por la noche para ver cómo estaba Ale y contarnos cómo sería el día siguiente. Insistió en que sería duro. A la mañana siguiente vino la matrona a ponerle un monitor a Ale para ver cómo estaba Matu y a conectar los diferentes sueros para el goteo. Eso fue un poco antes de las 9 de la mañana. Una vez que estuvo todo conectado, yo me fui a desayunar a la cafetería y a esperar a que la oxitocina haga efecto y Ale se pusiera de parto.

La matrona dijo que sería duro, más bien fue largo… A la tarde, después de comer, la dilatación apenas estaba en 3 / 4 cm, lo que es muy poco porque tiene que llegar a 10 para que el bebé pueda salir. Nos comentaron que si no dilataba a última hora del día, habría que hacer cesárea. Matías estaba en perfectas condiciones y por eso no se podía hacer otra cosa que esperar, más todavía. Un poco antes de las 7 de la tarde la dilatación pasó de golpe a 8 cm, cosa que nos alegró, quería decir que la cesárea no sería necesaria. Hubo que esperar otro poco más para ver si llegaba bien a los 10 cm. Ese poco más fueron casi 3 horas: a las diez menos cuarto de la noche decidieron que ya era el momento de bajar al paritorio.

Me permitieron presenciar el parto así que me puse la ropa correspondiente y entré. Ale ya estaba preparada y la matrona la ayudaba a pujar un poco para ver cómo venía Matías. “Le veo los pelos” nos decía sonriente. En ese momento vino el obstetra y empezó la parte más difícil: pujar. Ale hizo mucha fuerza pero no era suficiente, Matías no quería salir. Uno de los ayudantes se puso encima de Ale para presionar su abdomen mientras ella hacía fuerza. Así, en 4 pujos muy duros y agotadores consiguieron que salga la cabeza. Traía 2 vueltas de cordón y por eso costó tanto que saliera. El médico le sacó el cordón de alrededor de su cuello y así Matías pudo salir por completo.

Fue emocionante ver su cabecita asomarse y cuando lo pusieron sobre el pecho de Ale los dos nos quedamos embargados por la sensación de amor que nos inundaba. Es una experiencia maravillosa, única. Es algo tan abrumador que no se puede describir. Rápidamente lo limpiaron, le pusieron una cremita en los ojos para evitar infecciones, lo envolvieron en una mantita para que estuviera cálido y nos lo dejaron otro momento en nuestros brazos. El resto del parto tardó un poco más en terminar. Entre que salió la placenta, cosieron a Ale y limpiaron la herida se fueron unos 30 minutos. En total fue casi una hora que tuvieron que esperar nuestros padres, con ansia, para saber que todo había salido bien. Yo salí primero porque a Ale la llevaban con la camilla y fui a avisarles que todo había ido bien. Nos abrazamos, les conté lo precioso que es nuestro hijito y esperamos a que apareciera Ale.

Esa noche y la siguiente dormimos poco. No porque Matías hiciera lío, todo lo contrario, sino porque no podíamos dejar de mirarlo. Que si estará cómodo, si respira, si le molestará la manta, si tendrá frío, calor, hambre… en fin, que estábamos los dos extasiados. El lunes nos dieron el alta. Normalmente son 48 hs, pero como se cumplían el domingo a las diez de la noche, lo lógico era salir el lunes. Le hicieron una revisión pediátrica a Matu y la prueba del talón. Es un pinchazo en el talón para unos análisis metabólicos. Como todo estaba 10 puntos, nos dijeron que nos podíamos ir tranquilamente a casa.

En casa nos esperaban mi mamá y la mamá de Ale con una bienvenida hermosa. Todo salió muy bien y a día de hoy tanto Ale como Matu siguen bien. Ale está un poco dolorida todavía, las heridas tardan en curar, pero es normal en estos casos lógicamente.

Matías nació con 3,110 kg y 48 cm de estatura. Hoy en la revisión pesó 3,220 kg y midió 52 cm de estatura. En total aumentó 300 gr de peso porque del hospital salió con 2,930 kg. Los bebés pierden un poco de peso las primeras horas después del parto. Por lo demás, todo marcha bien.

Acá dejo unas primeras fotos de Matías: Yahoo! Fotos. Son las que sacó su abuelo paterno, quien no dejó de aprovechar la oportunidad de retratar a su nieto de todas las formas. Más adelante voy a subir más fotos que saqué yo, que tampoco dejo de retratarlo cada vez que tengo la cámara cerca.

Muchas gracias a todos por la infinidad de saludos, enhorabuenas, felicitaciones y cariño que nos están brindando. Sentimos a todos muy cerca y eso es muy lindo en un momento tan especial como este.

Un abrazo a todos,
Fede

Desafiando a Matías y su insistencia en quedarse dentro de la panza de su mamá, el domingo fuimos a ver la adaptación para teatro de la novela El Túnel, de Ernesto Sábato. La adaptación está hecha por Diego Curatella, que es el secretario personal de Sábato, y la dirección es de Daniel Veronese. Juan Pablo Castel, personaje principal de la obra, es interpretado por Héctor Alterio. Lo acompañan otros 3 actores españoles que no conocía de nada.

Realmente el trabajo es excelente, tanto la actuación como la adaptación que han hecho de ésta novela ejemplar de Sábato. Personalmente, no había leido el texto hasta que me enteré de que lo estrenarían en teatro aquí en Madrid. Decidí leer primero el libro para poder apreciar la adaptación al completo y debo reconocer que la forma en que Curatella ha hecho la versión teatral es extraordinaria. Alterio me sigue soprendiendo con sus representaciones, es un actor increible. Ha sido la primera vez que lo veo en vivo y en directo, nunca lo había visto en teatro, es formidable. Tiene una soltura digna de una persona que lleva la dramaturgia en la sangre, como si el escenario fuera su realidad, su vida, su hogar.

Estarán en Madrid hasta el 22 de octubre, en el teatro del Círculo de Bellas Artes. Luego se irán de gira por España. Bueno, realmente la gira ya la empezaron en Barcelona y Madrid es una de sus paradas. Aquí está la página de la productora que la está presentando: Pentación. Altamente recomendable.
Saludos,
Fede

Es mi conclusión tras leer estos dos artículos en Página/12 (Protagonistas de un film de terror y Un accidente te puede agarrar por cualquier lado). No he visto la película aún y no sé cuándo podré verla, no creo que la estrenen acá en Madrid. Veré de conseguirla por otros medios porque me interesa mucho ver qué quiere decirnos Piñeyro en este documental.

Tras leer los artículos me quedé con la misma desilusión y desanimo que me ahogan cada vez que recibo una noticia de éste tipo sobre mi país. Por fuera no se me nota, pero estas cosas me afectan mucho y tardo un buen rato en olvidarlo y reemplazarlo por otros recuerdos más agradables sobre la tierra que me vio crecer. ¿Porqué? ¿Qué oscura necesidad de hacer el mal tiene la gente que sólo piensa en su propio beneficio? ¿Qué estamos haciendo con este mundo? ¿Cómo puede alguien vivir tranquilo sabiendo que sus actuaciones egoístas pueden resultar en la muerte de otras personas, en destrozar otras vidas para siempre?

Son preguntas que quizás no tengan respuesta. Aún así yo seguiré haciéndomelas a ver si alguna vez consigo entenderlo. Mientras tanto habrá que seguir confiando en la pericia de los pilotos y en el buen hacer de los pocos que todos los días intentan que la maldad de unos no repercuta negativamente en la vida de otros. Merece la pena leer los artículos.

Flash informativo: Ale sigue bien, Matías sigue dentro, yo estoy de los nervios.

Saludos,
Fede

Eso es lo que nos pide Matías, que tengamos un poco más de paciencia. La ecografía de ayer salió muy bien, están todos los valores bien y Matu sigue cómodo en su lugar. Esta mañana le hicieron un monitoreo y después tuvimos la consulta con el ginecólogo. Nos dijo que esperaremos hasta el martes que viene, que sería justo la semana 41 y si no ha nacido para entonces, que el jueves 21 le inducen el parto.

Lo malo es seguir esperando, estamos impacientes; lo bueno es que ya tenemos fecha tope, el viernes 22. Lo cierto es que puede nacer cualquier día, de hoy al viernes de la semana que viene, así que mientras tanto, a esperar.

Saludos,
Fede

Nosotros cada vez estamos más impacientes, pero todavía no ha nacido Matías. El fin de semana estuvo tranquilo, algunas pataditas incómodas y poco más. De hecho, estuvimos paseando tanto el sábado como el domingo sin ningún problema.

Esta tarde tenemos una visita al ginecólogo y mañana otro monitoreo. Supongo que nos dirán algo más concreto, a ver si hay que esperar otra semanita o no.

Saludos,
Fede

El martes pasado, día en que llegó mi mamá de Buenos Aires, fuimos todos a la consulta del ginecólogo. Teníamos cita para hacer un monitoreo y después la consulta con el médico para que revisara los resultados de las pruebas y el seguimiento de Ale. Matías no tenía ganas de salir en el monitor, costó un poco enganchar bien sus movimientos porque estaba quieto. Ale tuvo que salir a dar una vuelta y tomarse una Coca-Cola para conseguir que nuestro hijito se moviera y pudieran ver bien su ritmo cardíaco. Al final salió todo bien y el médico nos dijo que estábamos a punto. Su frase fue: “Si en una semana no nace, inducimos el parto porque ya estamos en la semana 39″… Una cosa es saber que falta poco y otra muy diferente es saber que falta una semana.

Desde ese día estoy con una emoción incontenible. Soy presa de la expectación y la ansiedad. Me cuesta trabajar porque tengo la cabeza en otra cosa, así que no logro concentrarme más que en Ale y Matías. Los días pasan y todavía no tenemos noticias, por lo visto no quiere salir antes de que se cumpla la semana 40. Hay unas cuantas apuestas sobre el Día M (“M” por Matías, la “D” en este caso no correspondía), pero lo cierto es que nadie lo puede asegurar.

Por el momento las noticias son que falta muy poco y que estamos aquí todos con muchas ganas de ver la carita de Matías y empezar a tenerlo en casa entre nosotros, fuera de la panza de Ale.

No quería dejar de mencionar lo contento que estoy de que ya esté aquí mi mamá. En total va a estar con nosotros 3 semanas. A mí me parece poco, yo preferiría unos cuantos meses, por ejemplo 200 o 300, pero con poder tenerla cerca 1 día ya estoy agradecido. En breve se nos unirá también mi papá, afortunadamente, así conoce a su nieto cara a cara.

Seguiré informando.

Saludos,
Fede