diciembre 2006


No queríamos dejar de saludar a todos en estas fiestas, así que aprovecho para poner una foto que nos hicimos en Navidad.

Navidad 2006

Saludos para todos,
Ale, Fede y Matías

Después de 5 días de descanso, el lunes me encontré con el espíritu navideño que suele inundar los espacios de trabajo en estas fechas. Por un lado, la decoración que se apodera de paredes, rincones y puertas. Por otro lado, la gente hablando de las compras navideñas, de las cenas, de los viajes, de los regalos y demás. Siempre me resultó curioso el hecho de cuánta gente se queja de la Navidad, que le molesta que se celebre.

Como decía, estuve 5 días en casa descansando. El miercoles 6 fue el día de la constitución (feriado nacional), el jueves 7 me lo tomé de vacaciones y el viernes 8 el día de la virgen (otro feriado nacional). Así sumé 5 días que aproveché para hacer algunos arreglos en casa, encargar cortinas, comprar regalos, cambiar la computadora… La cuestión es que el lunes, tomando el primer café de la vuelta al trabajo con unos compañeros, surgió el tema de la Navidad. Lo primero que hay que aclarar es que la Navidad en España no es igual que en Argentina. Tiene su similitud pero algunas cosas cambian, lógicamente.

La cuestión es que me sorprende la gente que se queja de la celebración. Veamos algunos ejemplos. En ésta época, al igual que en algún otro momento particular del año, el ayuntamiento de Madrid instala la iluminación navideña. Se trata de una decoración a base de luces en árboles y en edificios emblemáticos para decorar la ciudad por las noches. Lo primero que anuncian es cuánto dinero va a costar mantener esas luces encendidas y una de las quejas de la gente es: “Se paga con mi dinero. Si a mi no me gustan las luces no entiendo porqué tengo que pagar eso.”. ¡Vaya ridiculez! A esta gente le digo que, por si no lo saben, vivimos en democracia. La democracia no es hacer lo que todo el pueblo quiere sino lo que la mayoría del pueblo quiere. Sutil diferencia, pero gran diferencia. ¿Si no te gusta el color de la pintura del banco central vas a pedir al gobierno que te devuelva tu parte proporcional del dinero invertido en pintarlo? No, claro que no, pero con la Navidad es diferente. Como es una celebración de origen religiosa, parece que las quejas se tienen que respetar más que si fuera una celebración diferente. Esto también es sumamente ridículo en un país como éste, en el que la mayor parte de las fiestas nacionales, provinciales y regionales son de origen religioso. La Navidad quizás es una de las más importantes y por eso despierta más opiniones, pero no nos olvidemos de Reyes, Semana Santa, el día de la Virgen, el patrono de cada pueblo, el Día de Todos los Santos… unos cuantos. Otra queja habitual es que la Navidad, si querés la celebrás… y sino, también. Esto es debido a que todos los establecimientos, tanto privados como públicos, se vuelcan en la decoración, música y ambiente navideño. Por lo tanto, si uno decide ir a pasear por la Puerta del Sol, no le queda más remedio que oír villancicos (una de las melodías más molestas que he oído en mi vida, si se oye más de 1 vez). Entiendo que pueda resultar estresante, pero si el dueño de la tienda en cuestión quiere poner villancicos, pues está en su derecho. No entres. Lo malo sería que pongan villancicos a todo volúmen en un lugar público, como un hospital. Eso creo que todavía no ocurre, aunqué sí ocurre lo de la decoración. Pero incluso lo de la decoración es una queja ridícula, porque me resulta mucho más desagradable tener que ver los cientos de fotos que la gente pone sobre sus amigos, vacaciones y familia pegadas en todos los rincones de su puesto de trabajo. ¡Y eso hay que mirarlo todo el año!

Por último, vamos a intentar ser más considerados con todos y respetemos a aquellas personas que no quieren celebrar la Navidad. Lo justo sería que el próximo lunes 25, esas personas acudan a trabajar con normalidad. El día libre sería para aquellos que sí celebran la Navidad. ¿A que nadie se queja de los días libres que ganamos todos por las celebraciones religiosas?

Un abrazo,
Fede

¡Matías ya sabe agarrar sus muñecos! Hace unos días aprendió a agarrar sus mantitas para llevarselas a la boca y hoy consiguió alcanzar su elefante de peluche y asegurarlo con una mano en la trompa y la otra en la oreja.

Seguiré informando. En breve, nuevas fotos.

Saludos,
Fede